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miércoles, 7 de julio de 2010

MICK RONSON- SLAUGHTER ON 10th AVENUE (1974)

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Tras la grabación de Aladdin Sane en 1973, y el disco de versiones Pin Ups (este un punto negro en una serie de discos prodigiosos, en mi opinión) David Bowie y el guitarrista, pianista, arreglista y productor Mick Ronson rompieron amistosamente una relación profesional de al menos un lustro, cuando este último formó parte de la banda inicialmente conocida como Hype y luego como The Spiders from Mars, que integró junto al bajista Trevor Bolder (que sustituyó a Tony Visconti, también productor de Bowie y T. Rex, amigo de ambos y músico de estudio ocasional en sus álbumes) y el batería Woody Woodmansey, que acompañó al Duque Blanco desde el álbum The man who sold the world, hasta el citado, antes de que en 1974 Bowie con Diamond Dogs cambiara de estilo y acompañantes. Ronson también coprodujo con Bowie e intervino como músico en el Transformer
de Lou Reed.

Slaughter..., supuso pues el debut en solitario de Ronson, en cuya grabación intervinieron también Bowie, como productor (y autor del tema Growing up and I'm fine), Bolder, Mike Garson (pianista de Bowie en sus dos anteriores discos y también en el Diamond Dogs) y el experimentado batería británico Aynsley Dunbar, que formó parte del equipo de Bowie a partir de 1973, y que también estuvo en el antes mencionado Transformer.

En este LP podemos comprobar que el punto fuerte de Ronson no es la composición (casi todos los temas son versiones), pero también algo que ya sabíamos, que se trata de un excelente músico y arreglista, y que fue la mano derecha de Bowie por algo, ya que a tenor de lo que escuchamos, fue responsable en gran parte del sonido de aquellos discos en que intervino. Da la sensación que Slaughter... es un disco inédito del Bowie de la etapa glam, a ello contribuye no solo la guitarra sino la voz de Ronson, muy similar a la de David hasta el punto de que hacía la segunda voz en los discos de su "jefe", con resultados similares.

Iniciamos el disco con una versión del Love me tender, que ya deja claro lo anterior, parece un bonus track del propio Pin Ups. El resto de temas parecen sacados del Ziggy Stardust o Aladdin Sane, con dos excepciones, Music is lethal, donde la influencia de Scott Walker o Jacques Brel puede estar presente, pese a tratarse de una versión del italiano Lucio Battisti. Y en el final de fiesta, que da titulo al album, una revisión de un tema que popularizó a principios de los 60 la banda de surf instrumental The Ventures, en tono grandilocuente.

La carrera en solitario de Ronson no fue un gran éxito, de hecho con posterioridad volvió a la producción, y también nos abandonó muy pronto, en 1991, pero sigue figurando en las listas de mejores guitarristas y su legado musical es mayor de lo que su recuerdo, al menos fuera de Reino Unido, merece.


LISTA DE CANCIONES

1."Love Me Tender" (Ken Darby)
2."Growing Up and I'm Fine" (David Bowie)
3."Only After Dark" (Mick Ronson, Scott Richardson)
4."Music Is Lethal" (David Bowie, Lucio Battisti)
5."I'm the One" (Annette Peacock)
6."Pleasure Man/Hey Ma Get Papa" (Mick Ronson, Scott Richardson, David Bowie)
7."Slaughter on Tenth Avenue" (Richard Rodgers)

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domingo, 7 de junio de 2009

LOU REED- TRANSFORMER (1972)

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En teoría, un LP como Transformer no debería aparecer aquí, si acaso podríamos justificarlo por el hecho de que es un disco al que no me refiero mucho cuando hablo de música, pero hay que decir que seguramente fue el mayor éxito comercial de Lou Reed, del que podríamos haber incluido cualquiera de sus otras grabaciones en vez de esta, y habrían encajado mas en el teórico espíritu esta web (incluso los que grabó con The Velvet Underground pese al reconocimiento mayoritario entre la crítica del que gozan hoy día).
Por otro lado, podemos considerar Transformer un disco en gran parte obra de David Bowie (no sé hasta que punto), así que convendría empezar por ahí.

En 1972 Bowie estaba probablemente en su cima artística y creativa. Pese a tener 25 años, llevaba ya 5 LPs grabados, los 3 últimos (The man who sold the world, Hunky dory y Ziggy Stardust, por este orden) podrían ser considerados obras maestras (junto al grupo de músicos que llamó The Spiders from Mars y que le acompañarían hasta el posterior Aladdin Sane), y el último de ellos valorado por por muchos críticos como el mejor de su carrera (podríamos discutir esa opinión, aunque tampoco demasiado).
Aún tendría tiempo, por cierto, de grabar unos cuantos discos mas de mucha entidad, pero este no es el tema que ahora nos ocupa.

En tanto en cuanto el glam rock, calificación que le quedaba pequeña a Bowie, era el estilo de moda en su momento, la mera creación de discos no era suficiente, y por tanto el siguiente paso añadido era producir a otros artistas, especialmente a aquellos por los que sentía cierta admiración musical.

Reed era uno de ellos. Así que Bowie, junto a su segundo de a bordo y por aquel entonces auténtica mano derecha musical, Mick Ronson, guitarra de Spiders from Mars pero tambien excelente pianista y arreglista, y autor de las segundas voces en sus discos (poseía una tonalidad muy similar a la de David), se trasladan a New York para producir a su admirado Reed, un poco de capa caída tras el fin de The Velvet Underground.

Antes que nada hay que decir que las producciones de Bowie tenían cierta trampa, y es que de algún modo acababa llevando a su terreno a los artistas con los que trabajaba, manipulando el arquetipo que tenemos de ellos y controlando musicalmente el resultado final. Pasó con Iggy & The Stooges en Raw Power y luego con Iggy Pop en solitario en The Idiot y Lust for life, también con Mott the Hoople y por supuesto con Reed.

La verdad es que el neoyorkino ya de por sí había asumido en cierto modo algunos parámetros del glam rock, tras el fracaso de su primera experiencia en solitario post Velvet.
A principios de los 70 Reed presentaba una estética inspirada en las películas underground de Kenneth Anger, director responsable de filmes con cierta vinculación con el rock, como el mediometraje documental (?) experimental Scorpio Rising, e incluso tuvo en mente rodar una película de corte satánico (admiraba, al igual que Jimmy Page de Led Zeppelin, al mago inglés Aleister Crowley) protagonizada por Mick Jagger (al final la novia de Jagger entonces, Marianne Faithful, estuvo vinculada al proyecto, relativamente inconcluso).

Pues bien, Anger había comenzado su carrera a principios de los 60 con un tipo de films de fuerte contenido homosexual y violento protagonizados por jovencitos con chaqueta de cuero, ajustadísimos vaqueros y la cara blanqueada y ojerosa. Algo así vemos en la portada de Transformer, gentileza del director artístico de Reed y diseñador de sus cubiertas, Ernst Thormahlen (aunque las adicciones de Reed también contribuian a ese aspecto, de hecho era habitual que se presentara en mal estado a sus actuaciones en directo), así como en la contraportada (que vemos aquí abajo), donde aparecen dos personajes representativos del submundo de prostitución masculina y travestismo del barrio de Bowery, que es el escenario que inspira este álbum. La leyenda urbana difundió que podían ser el propio Reed disfrazado (por cierto el modelo que hizo de hustler llevaba un plátano dentro del pantalón).

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Desde un punto de vista estrictamente musical, al final, junto a Bowie, Ronson y Reed se reunieron un grupo de notables músicos de sesión como los bajistas Klaus Voormann y Herbie Flowers (este también al contrabajo, manejando algunos de los mejores momentos del disco) y varios baterías. Por cierto que Bowie, cuando dejó de contar con Ronson (luego produjo su notable debut en solitario, Slaughter on 10th Avenue) y el resto de The Spiders from Mars, a partir del Diamond Dogs, y especialmente en su etapa americana (Young Americans y Station to Station) volvió a utilizar a algunos de estos colaboradores.

Comenzamos el disco con un ramalazo rock a la antigua usanza, Vicious, con ese riff de guitarra que recuerda al clásico Louie Louie de Richard Berry (o también en versión Kingsmen), gentileza de Ronson. El rock también estará presente en Hangin' Round o I'm so free, pero sobre todo, con excepción de la melodramática Perfect Day (que anticipa el siguiente disco de Reed, el oscuro Berlín), el resto, pese al contenido de algunos textos es puro glam: Make up, Goodnight Ladies o la excelente Andy's chest, aunque esta última esté inspirada en el atentado que sufrió Warhol en 1971 por parte de una radical feminista, Valerie Solanas, con unas armonías vocales a medida del tándem Bowie-Ronson, que también brillan en Satellite of Love, que parece extraída del mismo Ziggy Stardust. Especialmente ese arreglo de piano del omnipresente Ronson (como en Perfect Day) que recuerda a un tema de ese disco, Lady Stardust, y donde Reed suena hasta melódico y romántico.

Claro, que hay otro momento inolvidable, donde Reed rinde cuentas al mundo y a los personajes que rodeaban la Factory de Andy Warhol. Años después se ha convertido en un tema mas propio de las radiofórmulas de grandes éxitos, desprovisto de su sentido original y utilizado incluso en jingles publicitarios. Pero da igual, porque canciones como esta a la que me refiero, Walk on the wild side, nos reconcilian con la música.

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Años después, este Reed había desaparecido: estaba limpio, actuaba delante del Papa o junto a Pavarotti, y renegaba de su pasado, como vemos sobre estas líneas en la portada de The blue mask, juego visual y de palabras en el que la imagen del Transformer era como un reflejo de aquello que no se quería volver a ser.

LISTA DE CANCIONES

1. Vicious 2:58
2. Andy's Chest 3:21
3. Perfect Day 3:46
4. Hangin' 'Round 3:35
5. Walk On The Wild Side 4:16
6. Make Up 3:01
7. Satellite Of Love 3:40
8. Wagon Wheel 3:21
9. New York Telephone Conversation 1:32
10. I'm So Free 3:10
11. Goodnight Ladies 4:21

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MOTT THE HOOPLE- ALL THE YOUNG DUDES (1972)

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En cierto modo, esto que voy a decir se puede relacionar con mi artículo respecto al Transformer de Lou Reed, pues hablamos de una grabación del mismo año, y gran parte de lo dicho ahí es extensible a este disco.

Bowie volvía a dar soporte a un grupo por el que sentía admiración pero no acompañado hasta entonces por la fortuna comercial, hasta el punto de que en aquel momento estaban al borde de la separación. Lo que ocurre es que una formación hasta entonces básicamente de rock clásico fue oportunamente reconvertida adaptándose estética y musicalmente al glam.

Los principales responsables de Mott The Hoople eran dos músicos relativamente veteranos, el cantante (y teclista) Ian Hunter, enigmático personaje (nunca se quitó las gafas de sol) con un estilo vocal a medio camino entre Dylan, Lennon y el propio Bowie, y el guitarrista Mick Ralphs.

La idea de Bowie era cederles un tema de su Ziggy Stardust, Sufragette City, pero fue rechazado por la banda. En cambio se hicieron con otra de sus canciones inéditas, All the young dudes, que supuso su mayor éxito (nº 2 en listas británicas) y su tema mas recordado.
Bowie también colaboró interpretando el saxo en algunos temas, y el hecho de que el disco comience con una buena versión del Sweet Jane de The Velvet Underground, no es casual. En general y a mi juicio la cara A del disco original, con temas como los mencionados, junto a Sucker o Mama's little jewel, mejora las prestaciones de la segunda parte, donde cabe destacar Sea diver o One of these boys.

Sin el padrinazgo de Bowie, la carrera de Mott the Hoople no llegó mucho mas lejos. En todo caso, Hunter y Ralphs eran músicos de talento, y mientras el primero realizó algunos meritorios discos en solitario como All american alien boy, aunque sin reconocimiento masivo, el segundo se integró en la formación británica de hard rock Bad Company.

LISTA DE CANCIONES

1. Sweet Jane
2. Momma's Little Jewel
3. All The Young Dudes
4. Sucker
5. Jerkin' Crocus
6. One Of The Boys
7. Soft Ground
8. Ready For Love/After Lights
9. Sea Diver

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viernes, 2 de enero de 2009

IGGY POP- LUST FOR LIFE (1978)

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David Bowie siempre fue un gran admirador de Iggy Pop (James Newell Osterberg de nombre real), como también de otro maldito del rock, Lou Reed, y en cuanto tuvo la oportunidad, con ambos colaboró y a ambos produjo.
Sacó a The Stooges del ostracismo (de esto hablaremos en su momento, al comentar alguno de los discos de esta banda), dados los problemas de todos sus componentes con la heroína, para grabar su ultimo disco, Raw Power, en Londres, y cuya remezcla no convenció para ser suficientemente vendible, aunque quizá si demasiado para lo pretendido inicialmente por Iggy Pop.
Los problemas con los estupefacientes de La Iguana continuaron, y en la segunda mitad de los 70, trasladado el Duque Blanco a Berlín para grabar su trilogía alemana de Lps (Low, Heroes y Lodger) volvió a rehabilitarlo musicalmente, pese a las reticencias de su compañía RCA, por lo problemático del personaje y porque el funcionamiento a nivel comercial de Raw Power no gustó.
Asi que trasladado también a la ciudad alemana, grabó inicialmente un primer disco, The Idiot, con un sonido mucho más experimental y antagónico que lo realizado por él hasta ese momento, y similar a lo que estaba grabando por entonces su jefe Bowie, en colaboración con el músico, ex miembro fundador de Roxy Music y productor, Brian Eno.
Pero, un año después, salió este Lust for life, en el que el Iggy Pop de The Stooges resurgió con fuerza, si es que se había ido alguna vez, justo cuando el punk-rock volvia a ser un sonido emergente.
Para Lust for life contó con los músicos de sesión que colaboraban con Bowie entonces, como el guitarrista Carlos Alomar o la sección rítmica compuesta por los hermanos Tony y Hunt Sales (como lo fueron en The Stooges los Asheton, Ron y Scott), que luego integraron el penoso grupo Tin Machine, con los que grabó David en los 80. El propio Bowie, aparte de producir, tocaba el piano y hacía los coros en alguna canción.

Desde el primer tema, que da título al álbum, notamos la diferencia, con un inicio de batería que recuerda mucho al de tantos éxitos de la Tamla Motown, la gran compañía de música negra originaria de Detroit, la ciudad de Iggy (que no por casualidad se inició en la música con las baquetas).
Así, se suceden las canciones con riffs hipnóticos y contundentes, pegadizas y enérgicas como Sixteen o The passenger, resultando más melódica Tonight. Iggy tiene la oportunidad de ser irónico en Success o directamente socarrón en Fall in love with me, que cierra el disco.
Quizá un resultado demasiado bonito y comercial para venir de quien viene.
De todas formas, los discos de Iggy con la RCA no fueron la bicoca que para esta compañía había significado unos años antes el LP Transformer de Lou Reed (el cual también comentaremos en su momento), y por esto y otras cosas acabó siendo expulsado de la compañía, para recalar en la mas modesta Arista, donde realizaría trabajos mas personales y curiosamente aún mas suavizados, como el New Values, con otro viejo compañero de la última etapa de Stooges como fue el guitarrista James Williamson.

La sonrisa que muestra Iggy en la portada está más que justificada. Mientras los jóvenes punks reivindicaban al de Detroit como uno de sus ídolos y referencias, él volvía a estar dos pasos por delante.

LISTA DE TEMAS

1. Lust for Life
2. Sixteen
3. Some Weird sin
4. The Passenger
5. Tonight
6. Success
7. Turn blue
8. Neighborhood Threat
9. Fall in love with me

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